"H"umberto Pittamiglio, el alquimista
Humberto Pittamiglio fue un arquitecto e ingeniero uruguayo, de padres italianos que se establecieron en Montevideo a fines del 1800. Su familia era extremadamente pobre, y Umberto debió trabajar desde muy joven para colaborar con su numerosa familia, pues tenía cinco hermanos.
| Humberto Pittamiglio |
De profunda fe cristiana, se inició en los misterios de la alquimia de la mano de otro reconocido alquimista uruguayo, Francisco Piria. Fue entonces cuando cambió su nombre agregando una H, pasando a estar formado por ocho letras, por el doble simbolismo que representan para la alquimia la letra H y el número ocho. Los vecinos le tenían miedo, pues decían que por la noche salía a caminar por la zona envuelto en una capa roja.
| Fachada del Castillo Pittamiglio, Montevideo |
La fachada de excéntrico castillo que da hacia la
rambla exhibe una réplica de la Victoria de Samotracia,
representando «la victoria de la vida», realizada por el
escultor ítalo-uruguayo Pedro Piccioli, coronada por un
escudo de armas dominando una torre redonda de ladrillo
a la vista similar a la de un castillo feudal culminada por
un mirador, que hace al edificio emblemático de la costa
montevideana.
rambla exhibe una réplica de la Victoria de Samotracia,
representando «la victoria de la vida», realizada por el
escultor ítalo-uruguayo Pedro Piccioli, coronada por un
escudo de armas dominando una torre redonda de ladrillo
a la vista similar a la de un castillo feudal culminada por
un mirador, que hace al edificio emblemático de la costa
montevideana.
El castillo entero es una metáfora de que la vida es
un viaje en barco. La entrada de la rambla no existía
en el momento que se construyó el castillo. La
entrada principal se encuentra por la calle Francisco
Vidal al 638, constituida por un gran pórtico enmarcado
por un muro ciego, y ha sido reconvertida
para albergar actualmente el Montecristo
Restaurante Museo, donde ademas se realizan visitas guiadas.
Dicho castillo fue su residencia desde 1911 hasta 1966. Lo mantuvo en permanente construcción desde que compró los terrenos en 1910 hasta el día de su muerte, con la premisa de que su construcción no acabara nunca, como metáfora de que la vida es un viaje en barco, así como también una representación de la vía húmeda de la alquimia. En el castillo se encuentran simbolismos alquímicos, cristianos, templarios rosacruces y masónicos, entre otros. Dentro del edificio hay numerosos pasillos estrechos, puertas que no conducen a nada, ventanas ciegas y habitaciones con formas extrañas.
La historia del castillo está rodeada de mitos y leyendas, incluyendo las que afirman que albergó el Santo Grial entre 1944 y 1956, que allí se realizaban orgías y rituales satánicos o que su dueño salía de noche a caminar por la rambla envuelto en una capa roja.
Es imposible clasificarlo en un estilo arquitectónico particular, aunque presenta algunas características medievales y renacentistas. Tiene 1300 m² de superficie, repartidos en veintitrés torreones de distintas alturas y cincuenta y cuatro habitaciones. El torreón mayor tiene una altura de 45m, presenta una rosa de los vientos y está culminado por una espada templaria cuyo mango apunta hacia el Castillo Pittamiglio de Las Flores. La torre que se encuentra junto a la chimenea está culminada en una gárgola de oro macizo y azulejos dispuestos a modo de rombo que tienen diamantes incrustados.
Los visitantes ingresan con el guía por la entrada de la rambla. El recorrido comienza subiendo por una escalera a la recepción. Una escalera más estrecha conduce a la habitación de lectura que tiene un hogar de nogal y un mandala. La misma se encuentra rodeada de pasillos que permiten recorrer la casa a través de distintos caminos. El revestimiento es mayoritariamente madera, con elementos de estilo art nouveau y Arts and Crafts, con simbolismos que representan el viaje del hombre al entendimiento y la transformación de los metales y la sociedad. Se puede ver el baño original sin restaurar. En la terraza interna, detrás de la torre estilo toscano, hay un relieve de la diosa Diana. El antiguo laboratorio de Pittamiglio se encuentra en lo que es hoy la cava mayor del restaurante. Sobre una puerta aparece en letras romanas el nombre «Julia», en homenaje a la madre de Pittamiglio, Julia Bonifacino.
| Puerta "Julia" en homenaje a su madre |
Existen numerosas referencias a símbolos marítimos que representan la vía húmeda de la alquimia, que era la que estudiaba Pittamiglio. También se encuentran cruces templarias, mayólicas e incrustaciones en cerámicas por todo el castillo, así como vitrales italianos. Antaño existían espejos en los techos para que los visitantes se vieran desde distintos puntos de vista. Sin embargo, antes de que la Intendencia Municipal de Montevideo tomara posesión del edificio ya habían sido donados a las Hermanas de Caridad Hijas de María del Huerto junto con otras piezas de valor como candelabros de cristal de Murano, los muebles, 150 000 libros y todas sus pertenencias.
Durante su vida Pittamiglio nunca cesó de construir el castillo, inspirado en sus frecuentes viajes a Inglaterra y Francia, de donde adoptó como símbolo la flor de lis y como lema «Dieu et mon droit» —Dios y mi derecho—.A partir de 1996 se encuentra en restauración permanente. Fue abierto al público en el año 2000. En 2009 fue restaurada la fachada que da a la rambla, y desde 2010 se está restaurando el dormitorio de Pittamiglio, que se encuentra cerrado al público.
Pittamiglio falleció en Montevideo el 28 de setiembre de 1966, soltero y sin hijos. A su muerte, contaba con más de cuatrocientas propiedades que legó junto con sus bienes a instituciones filantrópicas y del Estado. Fue enterrado en el panteón de su familia en el Cementerio Central, especialmente diseñado por él para que solo pudiese abrirse desde el interior.

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